Tu sabes lo que es el surrealismo…?Le preguntó a su primo. Éste se sorprendió con la pregunta. Estaba claro que era el surrealismo. Riéndose le contestó, es lo que no es realismo.

Mira, conozco a la persona que sabe lo que es perfectamente. Es poeta. Y aunque escribe para que nadie lo lea, sabe expresar lo que yo siento de una manera extremadamente sutil pero perfecta. Podíamos hablar con ella del tema.

Eran tiempos muy complicados para la cultura y exactamente como ahora, las instituciones oficiales no estaban en absoluto por la labor. Se trataba de  ofrecer a los ciudadanos un tipo de arte fácil y sobretodo que ensalzara los valores de lo que ellos decían eran los de la “raza”.

El arte que se desarrollaba fuera de las fronteras españolas y que paradójicamente habían creado en gran parte artistas de ese país, pasaba ahora desapercibido para el gran público y en general quien podía permitirse pagarlo, debía viajar fuera para obtenerlo.

Un grupo de jóvenes pero, intentaban crear fuera de convencionalismos, un tipo de arte distinto, que tuviera un trasfondo plenamente intelectual y que fundiera en si mismo distintas disciplinas. A contracorriente crearían lo que, con el paso de los años sería el “bouquet” del renacimiento artístico del país.

Cerca de la Plaza Molina, en la parte alta de Barcelona, sobrevivía un bar con una propuesta del todo inconsistente, se llamaba “Cristal” y ofrecía a sus clientes, aparte de la bebida habitual, un montón de libros para leer.

Allí, nuestros dos primos, Modest Cuixart i Antoni Tapìes se encontraron con Joan Brossa., el poeta, no para que éste les explicara que era el surrealismo, que bromas aparte, de sobra lo sabían pues ellos mismos eran el surrealismo, sino para conformar el germen de un movimiento, un grupo artístico que en su nombre mismo llevaba la definición del surrealismo. “Dau al set”. El dado de siete caras, algo de por si completamente imposible.

Ellos tres y Joan Ponç, Joan-Josep Tharrats y el filósofo Arnau Puig, harían de este nombre una luz en el inmenso páramo de la vanguardia artística española.

Casualidades o cosas del destino, casi al mismo tiempo en Madrid nacía otro grupo en cierto modo similar. “El paso”.

El grupo “Dau al set” apenas duró 3 años. Fue una experiencia efímera pero suficiente para marcar toda una época. Sus miembros se dispersaron e incluso nuestros famosos primos acabaron en cierto modo encontrados entre sí.

La revista que fundaron todavía tuvo un recorrido un poco más largo, Joan Brossa la mantuvo unos cuantos años más y llegó a los 56 números.

Siempre me ha gustado el nombre de “vanguardias históricas”, lo encuentro muy sugerente y una frase paradójica muy bien encontrada.

Nuestros primos y sus compañeros pasaron a formar parte de ellas. A las vanguardias de posguerra y a la historia del Arte español.

Poesia visual